
Muchos viajeros visitan Cusco pensando únicamente en Machu Picchu, sin saber que a solo 30 minutos de vuelo se encuentra la selva virgen del río Madre de Dios. Conectar puerto maldonado desde cusco es la alternativa más eficiente para integrar el patrimonio inca con la llanura amazónica en un único viaje.
El tiempo estándar más eficiente. Incluye traslados en bote a motor, caminata en selva primaria, navegación a la Cocha Perdida, visita a la Isla de los Monos y safari nocturno de caimanes.
Para quienes buscan mayor profundidad ecológica. Incorpora expediciones en canoa por el Lago Sandoval para ver lobos de río, collpas de loros al amanecer y pasarelas de dosel.
Refugios naturales de bosque inundable que albergan nutrias, tortugas taricayas, garzas y especies de primates en libertad.
Espejo de agua meándrico de gran biodiversidad, hábitat de lobos de río gigantes, caimanes negros y monos aulladores.
Farallones de arcilla ribereña donde decenas de psitácidos acuden a ingerir sales minerales durante las primeras horas del día.
Observación de aves en las copas de los árboles a 30 metros de altura y rastreo de artrópodos, anfibios y caimanes en la oscuridad.
La secuencia de viaje más equilibrada consiste en realizar primero las caminatas de altitud en Cusco, Valle Sagrado y Machu Picchu (5 a 7 días), y programar la estadía en Puerto Maldonado (3 a 4 días) para el final. El descenso a la llanura amazónica oxigena el organismo y permite concluir el viaje en un entorno de descanso ecológico.
