
El estandarte culinario tradicional servido durante la festividad del Corpus Christi. Reúne en un solo plato frío cuy al horno, gallina sancochada, cecina, chorizo, queso fresco, torreja de maíz, cancha tostada, cochayuyo y ají rocoto.
Cuy entero prensado bajo piedras de río y frito en abundante aceite hasta lograr una textura crocante. Se sirve acompañado de papas doradas, choclo y crema de huacatay.
Guiso tradicional de lomo y costillar de cerdo macerado en chicha de jora, ají panca, rocoto y cebollas. Cocido en ollas de barro, es el clásico desayuno dominical en la región.
Trozos de cerdo cocidos en su propia grasa hasta dorar. Se acompaña de mote de maíz blanco gigante, cancha tostada y zarza criolla con hierbabuena fresca.
Guiso reconfortante a base de habas verdes frescas, papas andinas cocidas, leche, queso artesanal y hojas aromáticas de huacatay.
Caldo festivo tradicional de carnavales. Se prepara con pecho de res, cordero, col, garbanzos, camote, yuca, duraznos y peras andinas.
Filete de trucha fresca criada en los ríos y lagunas de altura del Valle Sagrado, servido con arroz blanco, papas doradas y ensalada fresca.
Elaborados con maíz blanco molido, rellenos de pollo o cerdo, envueltos en panca seca y cocidos al vapor, tradicionales en los desayunos matutinos.
Ají rocoto desvenado y horneado, relleno con carne picada sazonada, maní, huevo duro y cubierto con abundante queso derretido.
Bebida fermentada de maíz amarillo malteado, consumida desde tiempos prehispánicos y servida en las picanterías tradicionales.
Para una opción popular, el Mercado Central de San Pedro cuenta con áreas dedicadas a comidas caseras y sopas andinas. Si buscas preparaciones a la leña, las picanterías del centro histórico y los valles aledaños ofrecen la experiencia tradicional completa.
Personalizamos tu itinerario con paradas en los mejores restaurantes y mercados locales.
